Ayer celebramos la inauguración de este nuevo Parque de Estudio y Reflexión que se suma a los más de 30 repartidos por el mundo. Aunque más que una inauguración fue la presentación de la primera fase de nuestro proyecto. Después de más de tres años de sostener y alimentar un impulso muy querido, pudimos abrir este “espacio de inspiración y de encuentro con lo Profundo… en un paraje que invita al contacto con un mismo.”

Los Parques de Estudio y Reflexión son lugares de encuentro e irradiación de una nueva espiritualidad que anuncian una nueva Civilización Humana que ya está naciendo y busca superar toda forma de violencia y discriminación.

En un día de lluvia torrencial, estuvimos acompañados por 300 personas venidas de diferentes ciudades y países que, con su cálida y afectuosa presencia compensaron el frío ambiental.

Muchas gracias a todos los amigos y todas las amigas que nos acompañaron presencial o virtualmente.

Muchas gracias a las compañeras y los compañeros de otros parques con quienes tenemos un proyecto común.

Y muchas gracias a Silo, fuente e impulsor de este gran proyecto.

¡GRACIAS!